martes, 8 de marzo de 2011





Hay mañanas, en las que te levantas con un sentimiento extraño. Quizá se trate simplemente del cielo, que en vez de brillar azul, hoy está gris. Quizá no sea el cielo, sino, el ligero viento, que susurra palabras, que nunca fueron dichas, en tu oído, suavemente, cuando pasa.
Pero hoy me siento distinta. Después de haber compartido tu cama, y tus caricias, tus besos y tus sonrisas, después de haber reido juntos, y haber bailado bajo la lluvia, y haber superado nuestro miedo a la oscuridad juntos, algo me dice, que sin embargo, no conozco nada ti. Que por primera vez, juegas a un juego al que yo no sé jugar, porque yo no sé esconder lo que siento, yo no quiero esconder lo que pienso, y si tengo que llorar, lloro.
Tu sin embargo vives detrás de la fortaleza de un castillo, con un dragón en la puerta, y te escondes con los smiths en la torre más alta, cantando tus penas, cuando en el fondo, no tienes ninguna.
¿Tengo que armarme con una espada, y rescatarte al final de las escaleras de caracol? ¿Y si llego arriba, y sigues sin quere abrirte? Tendré que llevar conmigo las luces de colores que tanto te gustan para iluminar los caminos oscuros, esta noche.
Y ahora mismo quizá, decida, que no quiero volver a verte.
Quizá, esta noche decida que quiero llorar hasta que todo lo de ti se haya ido.
Me harté de los cobardes, me harté de luchar contra las olas, en la proa de una barco que no avanza.
El día que seas tú, el que decida armarse de una coraza, y derribar al dragón, sabes donde encontrarme, en lo más alto de esa torre, rodeada de cigarros y libros, The doors y Alberta Hunter para bailar y reir juntos.
Y sino, ale, que te vaya bonito.



Yo si sé estar sola, yo si sé bailar sola, y ahora mismo, no te necesito.
"You keep playing, what you shouldn't be playing,
And you keep thinking that you will never get burnt

I just found me a brand new box of matches..."
Por ahora, me voy a secar el pelo, pintar las uñas, y después de la reunión con el equipo, voy a ir a ver la exposición de Jacques Henri Lartigue.
Sola, y con una sonrisa muy grande.

lunes, 7 de marzo de 2011





“Expose yourself to your deepest fear; after that, fear has no power and the fear of freedom shrinks and vanishes. You are free.” - Jim Morrison




Qué poquita cosa eres, y qué poco me he dado cuenta.
A veces, cuando el sentimiento de culpabilidad por haber sido tan débil, te aborda, te preguntas una y otra y otra vez, ¿Cómo no lo he visto? De verdad me dejé engañar por esa sonrisa tan dulce y esa mirada de lado, que estudia todo lo que hay en tu interior.
Pero ya no más.
Ya no me siento sola si no te tengo, ya no tengo miedo a mirarte a la cara y a decirte, que no te quiero.
If he only knew he is hiding, he's afraid of showing himself, if he asked me for help  I’d grab his hand, and take him through the rain to new lands, yet to be discover, where we can declare the world ours, and where I don’t need to be afraid of losing control, we could make true all of those dreams we wonder about at the rhythm of the doors, lying on his red couch, while the cigarettes consume in our hands.
Instead, at the silence of this room, where we breath together, we just exist, we just belong to each other for a few seconds and then, we consume slowly, and feel the panic festering in our mouths, and the future signed in the tips of my fingers while I caress his delicate, pale, skin.

sábado, 26 de febrero de 2011

“Ahora, desesperadamente, intenta recuperar algo de la cordura que se ha ido, intenta entender qué ha pasado, y por cuanto más. Aunque todo pueda parecer sembrado por la casualidad, un suave olor que solo ella podia percibir, la hacía sentir lo contrario.”
Si me transformo, en algo que no quiero ser.
Si me transformo, en aquello que no quiero ser, avísame


Nunca te acostumbras a perder, hoy veo las cosas del revés, otra vez.
otra vez,
Se paran las agujas del reloj, el teléfono no suena, sola estoy, como ayer.
En la calle te encontré, un tanto raro, me dijiste que estás en busca de algo nuevo.
Puede ser,
que hay algo que creer,
pero después de ver como te mientes no me encuntro bien.


Puede ser, que mañana al despertar, me encuentres otra vez, en tu cama como ayer.
Puede ser.


Llevo cinco días sin dormir, y en la televisión la misma canción.
Qué bajón.

¿Conoces algún truco para hacerme desaparecer, y no volver, y no volver, nunca volver?

Esperando un autobús, directo a otro galaxia, pensando en empezar de nuevo.




En la más absoluta soledad.
Se aplastan demasiados sentimientos.

jueves, 24 de febrero de 2011


Sufrir, y sufrir viviendo.
Sentirse vivo.
Llorar, gritar,
La tempestad de la vida.

miércoles, 23 de febrero de 2011

 

Estaban sentados, uno frente a otro, bajo el mismo techo, en una misma habitación que no se encontraba en ninguna parte, pues no existía en realidad, como en realidad ellos tampoco estaban sentados uno frente a otro. Pero eso no importaba, pues sabían que las barreras de lo real no existen si nadie las menciona.
-Este sería un buen momento para tener una conversación inteligente
Sus palabras se deslizaron a través del espacio que les paraba, sibilantes, dividiéndose y desapareciendo luego como el humo de un cigarrillo. Ella le miró a los ojos, conectando con su interior, con su mente, y simplemente preguntó:
-¿Por qué éste?
-No es este momento en concreto–respondió él-, ni tampoco es esta noche. Nada acaba y nada empieza en un preciso momento, porque nada empieza y acaba en el sentido fiel de ambos conceptos. Todo tiene infinitos precedentes e impredecibles consecuencias.
>>Sin embargo, ya que lo preguntas, está llegando a su fin este capítulo. Me voy, lejos. Es poco tiempo, pero es suficiente. En cierto momento planeé esto porque sabía que en cierto momento necesitaría un detonante para llevar a cabo un cambio; necesitaría una ducha de agua fría y limpiarme las legañas de cotidianidad.
-¡Cómo te entiendo! –Asintió ella mientras se levantaba. Comenzó a dar vueltas por aquella habitación inexistente, imaginaria, y, al mismo tiempo, más real para ellos que la mayoría de todo lo que solía rodearles- Te entiendo en este momento más que en ningún otro. Ni te lo imaginas. Ansío ese cambio de episodio, ese cierre de capítulo. Anhelo dejar por fin de caminar hacia una pared.
Se asomó a una de las transparentes ventanas que permitían que los rayos del sol inundaran la estancia con su embriagadora esperanza. Sin embargo, apenas había luz, apenas podían distinguir sus siluetas en la oscuridad. Todo era relativo en aquel refugio, nada respondía ante ninguna ley o previsión. Todo era hermosamente libre.
-¿Tienes miedo?
-Sí, creo que sí, pero no me importa.
-Es bueno tener miedo –continuó ella-, pero es mejor aún superarlo, afrontarlo. El miedo nos hace sentir vivos.
Él se levantó, y se aproximó lentamente a ella, a su espalda, hasta estar tan cerca que ambos podían sentir el latir del corazón del otro. No se tocaban, pos supuesto, pues no estaban allí en realidad, y el tacto es un privilegio que sólo se le concede a los presentes en la vida, no a los que escapan de ella a recónditos e inexistentes bastiones sin forma ni color.
-El miedo está generalizado, catalogado y comercializado.
-¿Y qué no lo está? –Dijo ella justo después de darse la vuelta y mirarle a los ojos de nuevo.
-Hablar del miedo es tan erosivo para el concepto en sí como hablar de la felicidad o el amor. ¿A qué tememos? Te diré a qué temo yo. Temo tener una vida normal, cimentada en las ideas y dogmas que me han sido inyectados desde mi nacimiento, y levantarme un día y no encontrar diferencia alguna con el anterior; le temo a la comodidad y a la indiferencia. Y, sobretodo, temo tener miedo de perder aquello que en realidad no tengo, puesto que nada se puede poseer.
-Sí, temer a la mediocridad, a no ser capaz de enfrentar la corriente, a sucumbir a las tallas con las que te comparan. Tengo miedo al vacío.
El silencio se hizo. Seguían ahí parados, de pie, estáticos junto a una ventana, muy cerca el uno del otro, mirándose a los ojos como si en realidad se estuvieran mirando. No era necesario hablar, no aún, y no importaba cuándo eso fuera a cambiar. El tiempo era irrelevante puesto que es una norma más del mundo real, y ellos ahora eran libres. Cuando la mente se separa de la vida para buscar una respuesta más allá de lo conocido, nada es verdaderamente importante.
-Es un vacío virtual –terminó por decir él-. Es un vacío que sólo existe en mentes confundidas y ciegas. Si tienes una mente así, siempre estarás expuesto a sus trampas.
-Lo que temo es callarme y acallar mis sentimientos; perderme en la oscura y triste indiferencia-silencio de nuevo-. No quiero ser archivada.
Dandy'n'Deeds

martes, 22 de febrero de 2011


Arderán, Arderemos en llamas, en Dolores profundos como gargantas, bailaremos nuestra muerte, en brazos del deseo, para siempre. Nos ahogaremos infinitas veces con el lazo del silencio, y nos retorceremos en la pena, suplicando por dejar de sentir la angustia que nos corroe, atentando contra nuestra razón.
No me dejes.
“El frío se extiende, me conquista, tierra por tierra, isla por isla, todos los recuerdos se desvanecen en la niebla que ahora reina en la inmortalidad de mi cabeza. Es un abrazo, lo siento, es un abrazo. El cigarro se consume, ya casi no queda más que ceniza, pronto se confundirá con la mía. Destripadme los recuerdos, no los quiero.
Los susurros son crueles, “oh señor, te suplico, te suplico”
Me llaman a odiar, me llaman a amar, me llaman a desaparecer en la mediocridad de lo que me rodea”
Aunque sigue sentado, ya no es capaz de mantener la fuerza, que se desvanece a través de la punta de sus dedos. El cigarro se resbala y cae, sin esfuerzo, sin estruendo, sin canción, sin nada. Consumido, suelta sus últimas llamas, sus ultimos suspiros.
Cierra los ojos, ya casi está.
Un carcajada profunda que viene de lo que ya resta de sus pulmones, inunda la habitación, tornandose en agudos chillidos, jadeos.
“El tormento sera mi compañera. Ya no quiero más. Jugaremos a reir y a sentir”
Cierra los ojos.
El humo se consume, ya no queda nada. Sus ultimos trazos alcanzan el techo, en silencio, en contorsiones mágicas, pero en segundos, se desvanece.
Apretó sus ojos cerrados.
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Pero como siempre, volvió a abrirlos.

domingo, 20 de febrero de 2011

Lo que realmente ocurrió, tal vez no tenga un final feliz, pero tal vez no lo haya para mujeres como yo. Mujeres que han construido su esperanza en una intricada rez de sueños.
La verdad es que todos tenemos problemas, y crear un falso hombre perfecto en mi mente, es mi mayor problema.
He caminado con el fantasma del hombre perfecto, me persiguió y evitó que reconociese un mundo de oportunidades que tenia delante de mi.
Mi enojo con él, al final desapareció, al fin y al cabo me dio lo que necesitaba, es la fantasía de toda mujer, una versión idealizada de lo que pensé que seria el amor, pero no existe la perfección.
El amor es para la gente realista y lo bastante lista y que saben que una relación verdadera, es la fantasia definitiva.
Aun no he encontrado esa relación, pero me he desecho de la sombra de ese hombre perfecto y me he encontrado a mi misma.
Creo que este es un buen comienzo.


Hoy he superado la entrada adolescente ñoña de todo el blog, pero es lo que tienen los domingos de frio y las peliculas romanticas.

sábado, 19 de febrero de 2011

¿Sabes? si desde entonces he conseguido levantarme siempre que me he venido abajo ha sido porque sabía que tú estabas mirandome.

jueves, 17 de febrero de 2011

Si aquella noche, ella no se hubiera quedado junto a mi, sé que me hubiera tirado a las aguas del rio, y ahogado en ellas.
si, sé que lo hubiera echo.
-¡Ya estoy aqui!¡Mira, un póster de regalo!
-¿No estarás pensando ponerlo en casa?
-Pero si en mi cuarto no te molesta.
-¡Que ya no eres una cría!
-Entonces mejor no te digo que estoy en el club de fans...incluso tengo dos entradas, ¿quieres venir conmigo?
-Vete con tu novio.
-Si, lo había pensado, pero ir con él, para ponerme a mirar a otro, la verdad es que no creo que se lo tome muy bien. Pero es que le veo tocar el bajo, y....aunque el batería no está nada mal, pero todo el mundo sabe que si el grupo a triunfado es por la cantante. ¡Tan guapa y con esa voz!
-Oye, y que me dices del otro?
-¿Qué?
-Si, el guitarrista, el que llama tanto la atención.
-¿él?
-si, ese.
-La verdad es que es guapo, por eso les gusta a todas, pero no sé, siempre es tan serio, que a mi me da miedo.
-jajajajajajajajajajajajajajaja
-¿Qué he dicho?
-nada, nada (toma esa, capullo)
-Por cierto, ahora que me fijo, ¿no se parece un poco a Sid Vicious?